Consiste en un proceso de toma de muestra en puntos de la red de distribución de agua potable o en acometidas internas del ciudadano/cliente, que por motivo de variación (olor, sabor, turbidez y residuos de lodo) se han reportado. Las muestras son recolectadas y evaluadas en laboratorio donde se determinará las propiedades Físico-química y/o Bacteriológicas del agua según los requerimientos y normas internacionales.